Que las tareas de limpieza no acaben con tus manos


(Barquisimeto- Ciencia Médica al Día) -.Las manos son una de las partes más importantes del cuerpo. Para empezar, si no fuera por ellas, no podríamos haber escrito lo que ahora lees. Su uso, y abuso, hace que sea también la parte del cuerpo más expuesta a diferentes productos químicos, sobre todo cuando llevamos a cabo tareas de limpieza del hogar, lo que hace que en ocasiones se produzcan alteraciones de la piel e incluso problemas mayores de higiene.

Para evitarlos, y con motivo del Día Mundial de la Higiene de Manos que se celebra el próximo 5 de mayo, la plataforma de servicios del hogar bajo demanda Helping nos da cinco consejos para no hacerlas (más) sufrir y protegerlas cuando nos pongamos a limpiar:

1. A más jabón, más bacterias. El jabón y el detergente curiosamente son grandes nutrientes para las bacterias. Enjuagarse bien las manos es fundamental para evitar el crecimiento de las mismas. Por mucho jabón que se empleé, la limpieza será similar, pero el enjabonado tendrá que ser mayor para quitar todas las trazas.

2. Usar guantes puede ser menos higiénico que lavar con las manos. Los guantes son un aliado de las manos, pero pueden llegar a convertirse en un enemigo si no se mantienen limpios y secos. Además, deben cambiarse con cierta regularidad, al menos una vez al mes, para minimizar la probabilidad de crecimiento de bacterias. Para limpiarlos, un buen remedio es dejarlos en remojo 10-15 minutos en agua caliente con dos cucharadas de vinagre y un poquito de detergente. Después hay que enjuagarlos bien y dejarlos secar en un lugar fresco.

3. Manos secas, manos libres de riesgos. Seguramente la parte más importante en el proceso de lavado de manos es el secado. De nada sirve una limpieza cuidadosa si no se secan bien ya que las manos húmedas transfieren 500 veces más rápidas bacterias que las secas. Las toallas desechables o el papel de cocina son los métodos más higiénicos para secarse las manos. Cuidado con los trapos de cocina, suelen quedarse húmedos y es necesario lavarlos frecuentemente.

4. El peligro de los anillos. Es conveniente quitarse los anillos antes de tareas como lavar los platos, tanto para evitar que se acumule agua entre el anillo y el dedo, como para impedir cualquier accidente derivado de que se enganche en cualquier parte. A la hora de limpiar, las manos tienen que estar libres de cualquier objeto.

5. Las manos se lavan con jabón, no con lavavajillas. Muchos son los que cuando están en la cocina aprovechan para limpiarse las manos con el propio lavavajillas. Efectivamente, el lavavajillas lava, pero demasiado. Su ph puede ser muy fuerte para la piel de las manos, por lo que es conveniente usar siempre un jabón apropiado que proteja el manto lípido de la piel y que asegure la higiene de las manos igualmente.

Con información de Infosalus

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